Epigenética: La percepción del entorno cambia la química interior

En este programa de Encuentro Consciente hablamos sobre Epigenética, una ciencia que nos devuelve el poder, ya que resalta que no somos nuestros genes. Y esto es muy importante, ya que es común que las personas creen que porque en su familia hubo enfermedades como el cáncer, la diabetes, enfermedad cardiovascular o cualquier otra denominada “hereditaria” , tendrán esa enfermedad en algún momento de su vida. 

Una persona puede tener el gen de una enfermedad, sin embargo no expresarla en su vida. Y te preguntarás ¿Cómo puede pasar esto?

Los genes son el diseño; la expresión genética es construcción ya realizada. Y lo que la ciencia nos dice hoy en día es que por encima de la Genética está la Epigenética.

La epigenética es un campo emergente de la ciencia que estudia los cambios hereditarios causados por la activación y desactivación de los genes sin ningún cambio en la secuencia de ADN subyacente del organismo. La epigenética es una palabra de origen griego y significa literalmente por encima (epi) del genoma.

La Epigenética no altera el gen, sino la lectura del gen, y por siguiente su expresión genética. La Epigenética determina qué fragmentos del ADN se van expresar y qué fragmentos no. Y esto depende del entorno, de las señales ambientales captadas por la persona, es decir por su percepción del entorno. Ya que el ambiente ejerce un control sobre qué parte del ADN se va a expresar como proteína, el ambiente funciona como una especie de interruptor en el ADN.

Es decir que, cambiamos nuestra expresión genética cambiando la forma como respondemos al entorno. Por eso la frase de Dr. Bruce Lipton: “El momento en que cambia tu percepción, es el momento en que reescribes la química de tu cuerpo”.

Dr. Bruce Lipton en su serie “Evolución Interior” (en Gaia) coloca como ejemplo el estudio de un gen en ratones llamado “Gen Agouti”. Y muestra como dos ratones portadores del gen, uno lo expresa y el otro no.

El ratón que expresó el gen, es obeso, tiene diabetes, enfermedad cardiovascular y su vida es corta. Mientras que el ratón que no expresó el gen (aún siendo portador de él) su salud es normal. La diferencia en este estudio radica en que durante el desarrollo embrionario de este último ratón, a la madre se le dio una dieta que incluía vitamina B12, colina, ácido fólico; y estos elementos atravesaron la placenta y alteraron la lectura de los genes en el feto en desarrollo. Y eso lo que hizo fue evitar la lectura del gen mutante Agouti.

También  el Dr. Lipton compartió un estudio realizado por Dean Ornish, médico internista de San Francisco, este estudio aunque es simple mostró resultados muy profundos. Él separó en dos grupos a sus pacientes con cáncer de próstata. El primer grupo siguió el tratamiento convencional, que incluía quimioterapia y medicamentos. El segundo grupo no recibió ningún tratamiento médico, solo realizaron cambios en su estilo de vida, como una dieta más saludable, meditar y eliminar el estrés.

Antes y después del tratamiento (90 días) se les leyó el perfil genético de los pacientes.

En los pacientes del segundo grupo se encontró después de los 90 días que más de 500 genes cambiaron su función simplemente cambiando el estilo de vida. Y la mayoría de esos genes se asociaban con un cáncer de próstata en desarrollo.

Este estudio muestra que se puede cambiar la actividad genética, cambiando el estilo de vida.

El no conocer sobre este tema le resta poder a las personas porque creen que son víctimas de su genética. El conocer sobre este tema nos devuelve la responsabilidad de nuestra vida, ya que nuestra química interna (lo que expresa nuestro cuerpo) responde a cómo percibimos el entorno, es decir nuestra vida.

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